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Cómo compaginar trabajo y oposiciones sin abandonar

trabajar y opositar

Tabla de contenidos

 

Trabajar y preparar una oposición a la vez requiere organización, pero es posible. Te ayudamos a crear un horario realista y mantener un ritmo compatible con tu vida.

Es probable que no quieras o no puedas dejar tu empleo hasta conseguir una plaza. También puede que tengas hijos, personas a tu cargo, turnos cambiantes o poco tiempo disponible. Estas circunstancias no impiden opositar, pero sí obligan a preparar la oposición de una manera diferente.

No necesitas copiar el horario de quien estudia ocho horas al día. Necesitas un plan adaptado a tu jornada, una forma objetiva de medir el avance y un ritmo que puedas mantener durante meses.

Para compaginar trabajo y oposiciones, calcula primero tus horas disponibles, reserva sesiones fijas durante la semana y asigna cada tarea según tu nivel de energía. Un plan de 10 o 15 horas que puedas cumplir suele ser más útil que programar 25 horas y abandonar a las pocas semanas.

¿Es posible trabajar y opositar a la vez?

Sí, es posible opositar y trabajar al mismo tiempo. Muchas personas comienzan a preparar una oposición mientras conservan su empleo porque necesitan mantener sus ingresos o no saben cuánto durará el proceso selectivo.

Trabajar también puede aportar algunas ventajas:

  • Proporciona estabilidad económica durante la preparación.
  • Obliga a utilizar el tiempo con más intención.
  • Evita que toda la vida diaria dependa del resultado de la oposición.
  • Ayuda a desarrollar una rutina estable.
  • Permite afrontar gastos como tasas, materiales o desplazamientos.

Sin embargo, no conviene idealizarlo. Disponer de menos tiempo obliga a seleccionar mejor las tareas y puede alargar la preparación. Además, compaginar trabajo y oposición puede aumentar el cansancio y reducir el tiempo dedicado al descanso, la familia o el ocio.

La clave no es estudiar siempre que encuentres un hueco, sino construir una organización que puedas sostener sin perjudicar de forma continuada tu salud o tus responsabilidades.

Academia de Oposiciones

¿Qué oposiciones son compatibles con el trabajo?

No existe una lista cerrada de oposiciones compatibles con un empleo. La compatibilidad depende de varios factores:

  • Extensión y dificultad del temario.
  • Número y tipo de pruebas.
  • Conocimientos previos.
  • Frecuencia de las convocatorias.
  • Fecha estimada del examen.
  • Horas de trabajo y desplazamiento.
  • Responsabilidades familiares.
  • Modalidad de preparación.
  • Objetivo de plazo que te hayas marcado.

Una oposición con un temario más reducido no siempre es más fácil. Puede tener muchas personas aspirantes, pruebas prácticas exigentes o pocas plazas. Del mismo modo, un proceso extenso puede resultar compatible con el trabajo si se dispone de suficiente tiempo de preparación.

Antes de decidir, consulta los requisitos y las pruebas en las bases oficiales. Puedes localizar procesos abiertos en el buscador de empleo público del Punto de Acceso General y comprobar las publicaciones en el Boletín Oficial del Estado.

Si todavía no has elegido el proceso selectivo, esta guía sobre cómo preparar una oposición te ayudará a valorar el punto de partida.

¿Cuántas horas hay que estudiar una oposición trabajando?

No existe un número de horas válido para todas las personas. La dedicación necesaria depende de la oposición, la fecha del examen, la dificultad de las pruebas y los conocimientos previos.

Como referencia para organizarte —no como garantía de aprobado— puedes plantear tres niveles:

Plan Dedicación semanal Puede encajar si…
Mínimo sostenible 10 horas Trabajas muchas horas, tienes cargas familiares o todavía no hay examen próximo
Ritmo intermedio 15 horas Dispones de algunas tardes y un bloque largo durante el fin de semana
Ritmo intensivo 20 horas Tienes un horario estable, el examen se acerca o puedes liberar parte del fin de semana

Estudiar 10 horas semanales no garantiza que sean suficientes. Puede ser un punto de partida que habrá que revisar según los resultados. Tampoco estudiar 20 horas asegura avanzar más si gran parte del tiempo se dedica a releer sin practicar ni recordar activamente.

Conviene medir tanto las horas como el trabajo realizado:

  • Temas estudiados y repasados.
  • Preguntas nuevas contestadas.
  • Evolución del porcentaje de aciertos.
  • Supuestos prácticos resueltos.
  • Errores recurrentes.
  • Simulacros completados en tiempo real.
  • Contenidos pendientes de actualización.

Calcula el tiempo que realmente tienes

Antes de crear un horario, registra durante una semana cómo distribuyes el tiempo. Incluye:

  • Jornada laboral.
  • Desplazamientos.
  • Sueño.
  • Comidas y tareas domésticas.
  • Cuidado de hijos o familiares.
  • Actividad física.
  • Descanso.
  • Compromisos que no puedes trasladar.

A continuación, identifica tres tipos de tiempo:

  1. Bloques de concentración: sesiones de 60 a 120 minutos para estudiar temas, resolver supuestos o realizar simulacros.
  2. Sesiones breves: periodos de 20 a 45 minutos para repasar, hacer test o revisar errores.
  3. Tiempos residuales: desplazamientos o esperas que pueden aprovecharse ocasionalmente para tarjetas, audios o repasos ligeros.

No conviertas todos los minutos libres en tiempo de estudio. Si el horario elimina por completo el descanso y el margen para imprevistos, será difícil mantenerlo.

Cómo crear un horario para estudiar oposiciones trabajando

Un horario realista debe indicar qué vas a hacer, no solamente cuándo vas a sentarte.

“Estudiar de 19:00 a 21:00” es una indicación demasiado imprecisa. Es preferible concretar:

Repasar el tema 8 mediante preguntas de recuerdo, corregir el test y registrar los errores.

Para organizar la semana:

  1. Reserva primero las obligaciones fijas.
  2. Selecciona entre tres y cinco bloques principales de estudio.
  3. Añade sesiones cortas para repasar y hacer test.
  4. Deja al menos un bloque de recuperación.
  5. Incluye descanso real.
  6. Define un objetivo mínimo para las semanas complicadas.
  7. Revisa el plan al terminar la semana.

 

Ejemplo de horario con jornada completa

Este ejemplo está pensado para una persona con un empleo relativamente estable. Debe adaptarse a cada caso.

Día Tiempo orientativo Tarea
Lunes 1 h 30 min Tema nuevo y esquema
Martes 1 h Repaso activo y test
Miércoles 1 h 30 min Tema nuevo o supuesto práctico
Jueves 1 h Corrección de errores
Viernes Descanso o 30 min Repaso ligero si es necesario
Sábado 4 h Estudio, práctica y simulacro
Domingo 2 h Repaso semanal y planificación
Total 11-12 horas  

No es necesario estudiar cada día. Si llegas agotado después del trabajo, puede resultar más eficaz concentrar parte de la preparación en menos sesiones, pero de mayor calidad.

 

Ejemplo de horario con jornada partida

La jornada partida reduce los bloques largos disponibles. En este caso, puede ser útil reservar el estudio principal para la mañana o el fin de semana.

Momento Tarea recomendada
Antes del trabajo Tema nuevo o repaso activo
Pausa del mediodía Test breve o tarjetas
Después del trabajo Corrección, lectura ligera o descanso
Sábado Bloque largo y supuesto práctico
Domingo Repaso y organización semanal

Si estudiar por la noche perjudica sistemáticamente tu descanso, traslada el trabajo más exigente a la mañana o al fin de semana. El Ministerio de Sanidad señala que la cantidad de sueño necesaria varía, aunque sitúa la referencia general de un adulto alrededor de las siete u ocho horas.

Cómo estudiar oposiciones trabajando a turnos

Cuando los turnos cambian, un horario fijo de lunes a domingo suele fallar. Es más útil trabajar con plantillas según el tipo de día.

Tipo de día Carga recomendada
Antes de turno de tarde Bloque principal de estudio
Después de turno de mañana Repaso, test o tarea de dificultad media
Día con turno de noche Tarea breve o descanso
Día posterior a turno nocturno Priorizar recuperación; estudiar solo si existe energía suficiente
Día libre Tema nuevo, supuesto o simulacro

En lugar de asignar siempre el tema 5 al lunes, prepara una lista semanal de tareas:

  • Dos bloques de tema nuevo.
  • Tres repasos.
  • Cuatro test breves.
  • Un supuesto práctico.
  • Una revisión de errores.
  • Un simulacro, cuando corresponda.

Después distribúyelas cuando conozcas los turnos. Así mantienes los objetivos aunque cambien los días disponibles.

La preparación online de oposiciones también puede resultar útil si necesitas evitar desplazamientos o recuperar clases en distintos horarios.

Cómo estudiar oposiciones trabajando y con hijos

Compatibilizar empleo, familia y oposición requiere un plan especialmente flexible. No se trata de encontrar un horario perfecto, sino de acordar una organización que no dependa constantemente de la improvisación.

 

Comparte el calendario

Las personas con las que convives deben saber qué bloques necesitas proteger y cuándo estarás disponible. Un calendario compartido ayuda a distribuir cuidados, tareas domésticas y compromisos.

 

Utiliza bloques más cortos

Quizá no puedas disponer de dos horas seguidas durante la semana. En ese caso, varias sesiones de 30 o 45 minutos pueden servir para test, repasos activos o corrección de errores.

 

Protege uno o dos bloques semanales

Intenta reservar al menos un bloque largo para las tareas que requieren más concentración: tema nuevo, supuesto práctico o simulacro.

 

Crea un plan mínimo

En las semanas con enfermedades, vacaciones escolares o imprevistos, puede ser imposible cumplir el calendario normal. Define de antemano una versión mínima, por ejemplo:

  • Dos sesiones de 45 minutos.
  • Tres test breves.
  • Un repaso acumulativo.
  • Revisión de las dudas pendientes.

El objetivo de este plan no es avanzar al ritmo habitual, sino evitar una desconexión total y facilitar la vuelta a la rutina.

 

No compares horarios incompatibles

El ritmo de quien trabaja y tiene hijos no puede medirse con el de una persona que dispone del día completo. La comparación útil es con tu propio punto de partida y con los resultados que estás obteniendo.

Preparar Oposiciones mientras Trabajo

Qué estudiar según tu nivel de energía

No todas las tareas requieren la misma concentración. Aprovecha tus mejores momentos para el trabajo más exigente.

Nivel de energía Tareas adecuadas
Alto Tema nuevo, legislación compleja, supuestos, simulacros
Medio Esquemas, recuerdo activo, ejercicios y corrección
Bajo Tarjetas, test breves, revisión de errores o clase grabada
Muy bajo Descanso o reorganización del plan

Después de una jornada laboral exigente, comenzar un tema complejo puede producir poco avance. En cambio, hacer un test y analizar diez errores puede ser una tarea viable y útil.

Esto no significa reservar siempre el estudio difícil para el fin de semana. Si tu concentración es mayor por la mañana, prueba a adelantar la hora de levantarte moderadamente, siempre que no reduzcas de forma continuada el descanso.

Planes de 10, 15 y 20 horas semanales

 

Plan de 10 horas

Actividad Horas
Tema nuevo 3
Repaso activo 2
Test y corrección 2
Supuestos o práctica 2
Planificación y dudas 1

Este plan puede servir durante una fase inicial o en periodos de mucha carga laboral. Si el examen está próximo, habrá que comprobar si permite trabajar todo el programa a tiempo.

 

Plan de 15 horas

Actividad Horas
Tema nuevo 5
Repaso activo 3
Test y corrección 3
Supuestos o práctica 3
Planificación y dudas 1

Es un ritmo más completo, pero su viabilidad dependerá de la jornada y de la oposición.

 

Plan de 20 horas

Actividad Horas
Tema nuevo 6
Repaso activo 4
Test y corrección 4
Supuestos o práctica 4
Simulacro y planificación 2

No mantengas un plan de 20 horas si te obliga a incumplirlo sistemáticamente. En ese caso, es mejor reducir la carga y priorizar.

Cómo estudiar cuando tienes poco tiempo

Cuando el tiempo es limitado, cada sesión debe tener un objetivo concreto.

 

Prioriza el recuerdo activo

Después de estudiar un apartado, cierra el material e intenta explicarlo o escribir sus ideas principales. Así comprobarás qué recuerdas realmente.

 

Haz test, pero analiza los fallos

El test no termina cuando conoces la puntuación. Debes revisar por qué has fallado:

  • No conocías el contenido.
  • Confundiste dos conceptos.
  • Leíste demasiado rápido.
  • Dudaste y cambiaste una respuesta correcta.
  • La pregunta corresponde a un contenido modificado.
  • No controlaste el tiempo.

 

Programa los repasos

No esperes a “terminar el temario” para volver a los primeros temas. Alterna contenido nuevo y repaso desde el principio.

 

Agrupa tareas similares

Corregir varios test, actualizar esquemas o resolver dudas en una misma sesión reduce el tiempo que se pierde cambiando constantemente de actividad.

 

Utiliza técnicas adaptadas al examen

Un test jurídico, un ejercicio oral y un supuesto práctico no se preparan de la misma manera. Puedes consultar estas técnicas de estudio para oposiciones y seleccionar las que respondan a tus pruebas.

Cómo aprovechar fines de semana y vacaciones

Los fines de semana no deberían utilizarse únicamente para recuperar todo lo que no se ha hecho de lunes a viernes. Conviene asignarles tareas específicas:

  • Bloque largo de contenido nuevo.
  • Simulacro con tiempo limitado.
  • Supuesto práctico.
  • Repaso acumulativo.
  • Revisión y planificación.
  • Descanso.

Durante las vacaciones puedes aumentar temporalmente la dedicación, pero evita pasar de un ritmo bajo a jornadas extremas. Es preferible incrementar las horas de forma gradual y conservar tiempo de recuperación.

Si el examen está próximo, las vacaciones pueden servir para realizar una fase intensiva. En ese caso, define previamente:

  • Qué bloques vas a cerrar.
  • Cuántos simulacros realizarás.
  • Qué errores quieres corregir.
  • Qué días descansarás.
  • Cuándo volverás al horario ordinario.

Quiero opositar y Trabajar a la vez

Errores al compaginar trabajo y oposiciones

 

Crear un horario imposible

Planificar todas las tardes y todo el fin de semana puede resultar motivador sobre el papel, pero deja muy poco margen para el cansancio o los imprevistos.

 

Renunciar continuamente al descanso

Dormir menos para estudiar puede parecer una forma rápida de ganar tiempo, pero dificulta mantener el rendimiento. Si el plan solo funciona reduciendo el descanso de forma continuada, debe revisarse.

 

Dejar los repasos para el final

Avanzar por el temario sin volver a los contenidos anteriores genera una falsa sensación de progreso.

 

Estudiar siempre de forma pasiva

Leer, subrayar y ver clases puede ser útil al principio, pero debe combinarse con recuerdo activo, test, ejercicios y simulacros.

 

Intentar recuperar cada hora perdida

Una semana complicada no siempre puede compensarse añadiendo más horas a la siguiente. Reordena las prioridades y continúa desde una carga asumible.

 

Medir el avance comparándote con otras personas

Las horas de otro opositor no reflejan tu temario, conocimientos, jornada laboral ni responsabilidades.

 

Esperar a tener ganas

La motivación cambia. Una rutina sencilla y unos objetivos concretos funcionan mejor que depender del estado de ánimo.

 

Ocultar indefinidamente la preparación

No es obligatorio comunicar en el trabajo que estás opositando. Sin embargo, esconderlo a toda costa puede añadir tensión. Valora tu contexto laboral y comparte la información únicamente cuando sea conveniente o necesario.

¿Cuándo conviene reducir el ritmo?

Reducir temporalmente la carga no equivale a abandonar. Puede ser necesario si:

  • Incumples el horario durante varias semanas.
  • Duermes menos de lo que necesitas.
  • El estudio está perjudicando de manera continuada tu salud.
  • No consigues concentrarte ni recordar lo estudiado.
  • Tus responsabilidades familiares han cambiado.
  • Se ha intensificado tu carga laboral.
  • Acumulas clases, repasos y test sin capacidad para recuperarlos.

En lugar de suspender toda la preparación, puedes pasar al plan mínimo, mantener los repasos esenciales y fijar una fecha concreta para revisar la situación.

Si el malestar, el insomnio o la ansiedad son persistentes, conviene acudir a un profesional sanitario. El acompañamiento académico puede ayudar a reorganizar el estudio, pero no sustituye la atención médica o psicológica.

¿Cuándo plantearse un cambio mayor?

También puede llegar un momento en el que debas reconsiderar el plan:

  • La fecha del examen es incompatible con el tiempo disponible.
  • La oposición exige pruebas para las que no puedes prepararte actualmente.
  • El temario o los requisitos han cambiado.
  • Has elegido el proceso sin valorar adecuadamente sus condiciones.
  • El método de preparación no ofrece el apoyo que necesitas.
  • La carga se mantiene insostenible pese a reducir el ritmo.

Esto no implica necesariamente renunciar a opositar. Puede significar cambiar de convocatoria, ampliar el plazo, elegir otra modalidad o replantear el proceso selectivo.

Cómo puede ayudarte una preparación flexible

Si trabajas, una preparación flexible puede facilitar:

  • Acceso a clases en diferentes horarios.
  • Recuperación de sesiones grabadas.
  • Planificación adaptada a tu disponibilidad.
  • Resolución de dudas sin desplazamientos continuos.
  • Test y simulacros desde el campus.
  • Seguimiento del progreso.
  • Reorganización del plan en semanas complicadas.
  • Actividades presenciales cuando la prueba lo requiera.

En MasterD, los recursos y servicios dependen de la oposición elegida. Antes de matricularte, conviene comprobar qué incluye exactamente el programa, cómo se realizan las tutorías y qué pruebas se preparan.

 

Puedes consultar las modalidades disponibles en la academia de oposiciones de MasterD y valorar si la metodología se adapta a tu jornada. La flexibilidad ayuda, pero no elimina la necesidad de reservar tiempo y cumplir una planificación.

Opositar con MasterD

Cómo empezar a estudiar oposiciones trabajando

Si todavía no tienes un plan, empieza por estos pasos:

  1. Revisa las bases y todas las pruebas de la oposición.
  2. Calcula tus horas disponibles durante una semana normal.
  3. Escoge un plan inicial de 10, 15 o 20 horas.
  4. Reserva los bloques principales en el calendario.
  5. Distribuye tema nuevo, repasos, test y práctica.
  6. Define una versión mínima para semanas complicadas.
  7. Revisa los resultados cada dos semanas.
  8. Ajusta el horario si el incumplimiento se repite.
  9. Aumenta la intensidad gradualmente cuando se acerque el examen.
  10. Mantén tiempos de descanso y recuperación.

Trabajar y opositar no requiere hacer cada semana exactamente lo mismo. Requiere saber qué es prioritario, mantener el contacto con el temario y ajustar el ritmo sin perder de vista el objetivo.

Preguntas frecuentes sobre trabajar y opositar

 

¿Se puede aprobar una oposición trabajando ocho horas?

Sí, es posible, pero depende de la oposición, las horas disponibles, los conocimientos previos y el plazo de preparación. Trabajar ocho horas puede obligar a preparar el proceso durante más tiempo o a concentrar parte del estudio en fines de semana.

 

¿Es mejor estudiar antes o después de trabajar?

Depende de tu horario y nivel de energía. Si después del trabajo estás cansado, reserva la mañana para el contenido nuevo y deja los test o repasos para la tarde. Prueba ambas opciones durante varias semanas y compara tu rendimiento.

 

¿Cuántas horas debería estudiar entre semana?

No hay una cifra universal. Algunas personas pueden mantener sesiones de una o dos horas; otras necesitarán concentrar el estudio en sus días libres. Lo importante es que el total semanal sea sostenible y permita trabajar todas las partes del examen.

 

¿Tengo que estudiar todos los días?

No. Puedes progresar con varios bloques bien distribuidos y días de descanso. Estudiar diariamente solo resulta útil si no perjudica tu recuperación y cada sesión tiene una finalidad clara.

 

¿Cómo opositar si trabajo a turnos?

Utiliza plantillas para turnos de mañana, tarde, noche y días libres. Define objetivos semanales y distribúyelos una vez conozcas el cuadrante, en lugar de depender de un horario fijo.

 

¿Cómo estudiar oposiciones trabajando y con hijos?

Comparte el calendario familiar, protege uno o dos bloques semanales, utiliza sesiones cortas y establece un plan mínimo para las semanas con imprevistos. El ritmo puede ser más lento, pero debe evaluarse por el avance real y no por comparación con otros opositores.

 

¿Debería dejar el trabajo para preparar una oposición?

Es una decisión económica y personal que no debe tomarse únicamente porque el examen se acerque. Antes de hacerlo, valora tus ahorros, gastos, duración probable del proceso, situación familiar y posibilidades reales de aumentar el rendimiento. Dejar el empleo tampoco garantiza conseguir plaza.

 

Por MasterD

2 respuestas a Cómo compaginar trabajo y oposiciones sin abandonar

15 de febrero del 2023

Gracias por la información.

responder
08 de febrero del 2023

bufff me parece complicadisimo estudiar y opositar a la vez, mis dieces a quien lo haga y toda la fuerza del mundo porque con esa fuerza de voluntad seguro que lo consiguen.
A mi me encantaria tenerla pero no me veo capaz :(

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